Remedios e infusiones para cuidar la voz

En nuestro cuidado de la voz, un objetivo primordial es tener la garganta bien hidratada y evitar que se nos inflame, por ello no debemos fumar ni beber alcohol (tampoco vino ni cerveza), como ya comenté en estos consejos. Para proteger aún más nuestra faringe y laringe, hoy enumeraré mis remedios naturales favoritos, a partir de vegetales (fruta, raíces, plantas herbáceas...) y del trabajo de las abejas en la colmena.

El zumo natural de naranja ayuda a la garganta a fortalecerse y mantenerse más protegida frente a posibles amenazas. De todas formas, conviene comer frutas que nos aporten una dieta rica en vitamina C, porque nuestro cuerpo no puede acumularla. Si notamos nuestra garganta irritada (ya sea por cambios de temperatura, humedad, etc.), es preferible evitar los lácteos, ya que tienden a producir flema, lo que acentúa la tos y puede empeorar las molestias que ya nos estén afectando. En este caso, en lugar de leche caliente con miel, es mejor tomar infusiones con miel.

La miel siempre es un buen complemento en todas las infusiones, pues crea una película protectora en las mucosas de la garganta, lo que ayuda a prevenir irritación y afonía. Al igual que una sopita caliente, las infusiones nos hidratan gracias a su cantidad de agua y temperatura cercana a la del interior de nuestro cuerpo; las típicas para la voz son las de tomillo, jengibre y limón. Además, la tradicional infusión de regaliz aún se usa para curar resfriados y aliviar la tos, porque es expectorante, es decir, ayuda a eliminar la mucosidad y limpiar los bronquios y los pulmones.

El erísimo se utiliza como descongestionador de los pliegues vocales, principalmente en inflamaciones y catarros que afectan a la laringe, sobre todo para combatir la afonía y la ronquera. Siempre fue un remedio natural para la pérdida de voz, de hecho, "erísimo" deriva del griego y significa "yo salvo el canto". Además de ingerirlo en infusión, también puede usarse como gargarismo, haciendo gárgaras durante varios minutos, enjuagando y finalmente escupiéndolo. Eso es aconsejable: cuando se utilice para realizar enjuagues, no debemos tragarlo por la suciedad de nuestra propia boca.

El própolis o propóleo es una resina cérea, de composición compleja y consistencia viscosa, que las abejas elaboran a partir de partículas resinosas de diferentes vegetales y que utilizan en la construcción, reparación y protección de la colmena. Al igual que la miel, tiene el mismo efecto de barniz protector sobre nuestra garganta; y al igual que el erísimo, "própolis" también deriva del griego y significa "defensor de la ciudad". Se puede consumir: en infusión (diluyendo gotas de tintura de própolis), directamente en spray o en jarabes destinados para el cuidado de las cuerdas vocales.

¡Aviso de alérgeno! El própolis puede tener contraindicaciones ya que un pequeño porcentaje de la población es alérgica al propóleo y a otros productos apícolas (polen, jalea real...). Tanto en herbolarios como en farmacias sabrán orientaros en este aspecto, dirigiéndoos al profesional que corresponda. Finalmente os recomiendo leer estos artículos sobre proteger la garganta y el própolis, publicados por editoriales divulgativas.