Cómo mejorar nuestras videollamadas

Tras la pandemia de COVID-19, las videoconferencias y videollamadas se han convertido en un hábito muy frecuente en nuestro entorno laboral y social. A nivel de oratoria, y concretamente en el sonido, debemos ser muy cuidadosos para que la comunicación telemática sea lo más fluida posible, y acercarnos así a la sensación de comunicación presencial.

Para empezar, lo más recomendable es usar auriculares, ya que reducen el ruido y sobre todo la retroalimentación del sonido, que a modo de eco es lo más molesto en las videollamadas. Si además disponemos de un micrófono periférico que podamos acercar a nuestra boca, la claridad de nuestra voz será mayor. Un buen recurso son los típicos audífonos de smartphone, que llevan su micrófono incorporado.

En el caso de no usar un micrófono de solapa o similar, que podamos sujetar cerca de nuestra boca, debemos tener la precaución de no alejarnos de él. Por ejemplo, si tenemos un micrófono de sobremesa sujeto mediante peana, debemos procurar orientar nuestra boca siempre hacia él, como si este fuese una fuente y nosotros queremos beber en todo momento. El problema de mover mucho la cabeza o mirar a otro lado provoca que la boca no apunte al micrófono, y esto genera eco e ilegibilidad, que sumado al buffer de la conexión, hace que perdamos información vital.

Por añadir una recomendación en cuanto a la imagen, es importante seguir mirando al resto de los compañeros aunque no estemos interviniendo, siempre mirando a la cámara, no a la pantalla. El contacto visual es fundamental y en nuestras comunicaciones online no puede ser menos. Para ello debemos colocar nuestra cámara a la altura de nuestros ojos. Si estamos usando una webcam integrada a la pantalla de nuestro ordenador, conviene usar una base para ganar altura, incluso con libros o cajas, ya que no se ven. Así tendremos mejor perspectiva, menos mentón y nuestro contacto visual será más agradable.

Por último, si estamos usando un teléfono móvil, debemos apoyarlo en un lugar fijo, tanto para tener mayor estabilidad en nuestra imagen como para tener libertad de movimientos en ambas manos, así también podemos enriquecer nuestro mensaje con la comunicación no verbal que aportan los gestos, como solemos hacer en persona.

Visitas a este sitio web: