Mi esfuerzo para entrar en el infierno

Éste es uno de mis primeros poemas propios, que a partir de este verano recito en bares de poesía de Madrid como Diablos AzulesAleatorioBuho Real y María Pandora. Supone el inicio de algo nuevo en mí, motivado por el contagio y acogida de mis amigas poetisas durante este año. Nota: para una mejor lectura en smartphones, visualícese en la orientación horizontal.


Mi esfuerzo para entrar en el infierno

Al cielo va casi cualquiera: los banqueros que estafan,
Los políticos machistas y los curas pederastas.
Ellos son de ultraderecha y eso tiene sus ventajas:
Se arrepienten, se les perdona… y se salvan sus almas.

Por eso yo en el cielo no puedo descansar en paz,
Además, mis seres más queridos nunca van a estar.
Ellos van al infierno sólo por su forma de ser,
Pero si no soy como ellos, yo no puedo ir también.

Y no soy de raza árabe ni de raza judía,
No soy activista ni protestante ni comunista,
No soy transexual, tampoco bisexual, y no soy gay.
No soy hippie, no bebo alcohol, no fumo y me visto bien.

¡Es un problema: encajo perfectamente en el cielo!
Tengo muchas desventajas para entrar en el infierno.
Y aunque no soy virgen desde antes de haberme casado,
Tampoco sirve: como no soy mujer… no importa tanto.

En definitiva: tengo terribles dificultades
Para librarme de la aprobación de muchos abades
Que con sus sermones me separan de mis amistades
E incluso ponen en duda mi educación por mis padres.

Además, tengo hermanos de otras razas, y homosexuales,
De diversas ideas: políticas y culturales.
Y yo quiero estar con ellos, no quiero echarlos de menos…
Tengo mucho que esforzarme para entrar en el infierno.